de su espacio recoleto e íntimo,
de la energía cósmica allí recibida.Nostalgia de un cuerpo dorado y más joven obediente a mis deseos.
Nostalgia de amores perdidos que entonces eran.
Nostalgia de cielo y mar en compañía,
acariciando con otras manos los encajes de sal
que las olas dejan en la orilla.
Eso es lo que queda de un poema largamente pensado,
concebido como ola gigante allá dentro y esenciado en la orilla.
Nostalgia sí, que no tristeza intentando acotar el alma
en los límites estrictos que marca la belleza.
Pilar
La Cala ( Doniños)
ResponderEliminarInstantes de horizonte atlántico
Suave luz de otoño entre hojas doradas
Ardillas invisibles dejan huellas
Por donde mis pasos me llevan.
El arroyo de la cala azul y verde
Confidente, susurra versos al océano.
Entre el ocre cálido de las grietas
Juegan al escondite
Diminutos duendes irisados
Pequeño y grácil, un pájaro del norte
danza en la charca de sal y estrellas de mar
Ráfaga de nácar, la libélula azul del estío
Anhela ser flor de invierno.
Eco de risas , juegos de aguamarina
Paz, silencio , aroma de algas y menta
A lo lejos, al viento las olas
Suben y bajan
Besando la playa blanca.
Nostalgia, recordándote…