pero no era yo.
que la primavera era un niño
con una mochila de flores.
Aquel que guardaba el arco iris
en una caja roja hecha de corazón
y la abría los días de fiesta
¡eran tantos!.
Aquel que andaba siempre
con un montón de sueños
(¡eran tan ligeros!)
que iban a cumplirse.
El que tu has visto ayer
es la envoltura mustia
de un ramillete ajado,
que aún busca en las ruinas
un brote de color.
